El amor, en mis tiempos

Confieso que no soy muy buena en las primeras citas o los primeros pasos. Si saco cuentas, desde mayo no salgo con nadie. La última vez que tuve una "cita a ciegas" terminé casi haciéndole señas a la mesera para que me ayude a huir, felizmente aún funciona el "amiga te llamo por si quiero que me saques de acá", claro que la excusa fue casi obvia. Felizmente a la tercera llamada no contestada, entendió que no éramos compatibles.

Dado que soy muy mala buscando o encontrando gente común y silvestre, he pasado buen tiempo solas, hasta que hace poco, en mi trabajo, un grupo de chicas, con las que casi nunca almuerzo, empezaron a hablar de sus citas en Tinder. Aun no puedo creer que la más recatada haya tenido tres citas en una semana, ¡tres citas! Ni en mis mejores momentos me ha pasado, lo peor de todo no fue el número, sino los "presentables" que eran. Así que como cualquier chica envidiosa, dejé que ellas en tiempo récord me creen un perfil. No duró mucho ya que ahora todos nuestros datos están en simultáneo en las redes.

A diferencia de ellas, puse fotos prudentes y no por cucufata, será que aun pienso encontrar el amor de mi vida y no creo que aparezca viendo una foto de un buen par de tetas. Agregué mis gustos musicales, mis hobbies, mis pasiones, creyendo ilusa que si alguien se tomaba el tiempo para ver mis fotos, quería saber algo más, ¿no? O bueno, yo haría eso.

En menos de 2 horas tuve mi primer match y mi primer inbox. Un "hola guapa" esperaba respuesta, pero mi corazón latía tan fuerte que lo primero que atiné a hacer fue borrarlo inmediatamente, automáticamente mi lista de “Corazones” regresó a estar vacía. Lógicamente, cuando vinieron con la miel en los labios a saber cómo me iba, les conté y se cagaron de risa. “Cómo no le escribí, por qué lo borré, qué carajos me pasaba” Exclamaban, mirándome como bicho raro. Les trataba de explicar que el hombre de mi vida, en mi mente, no iniciaría una conversación de esa manera.

   - "Y, ¿tú crees que ellos buscan eso? ¡Nooo, ellos buscan algo fugaz!" me repitieron casi en coro.
   -  Al próximo que te escriba o te dé un match pobre de ti que no le contestes.

Cuatro horas más tarde, el aplicativo sonó. Cuatro horas y tres minutos más tarde, lo había desinstalado de mi celular. No les conté, me hice la interesante, les dije que todos me parecían aburridos, que no eran mi estilo y blablabla. Felizmente no pidieron ver las fotos, los corazones o inboxes porque ahí sí, me fregada.


Sinceramente no sirvo para amores en línea, para hablarle un extraño y no dejar de pensar que lo hace solo porque se siente solo en su cama. Tal vez el amor de mi vida tampoco use redes de filtreo, al menos, eso espero.

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